Cyclospora cayetanensis


Morfología.

Ciclo biológico.

Patología.

Diagnóstico.

Epidemiología.

Tratamiento.


Cyclospora cayetanensis es el parásito coccidio humano más recientemente conocido y es conciderado una “entidad emergente” que de acuerdo con el CDC estaría ubicado dentro del grupo de “Patógenos Nuevos” para el hombre.

La primera vez que se supone se encontró Cyclospora como infección humana fue en 1979 en Papua Nueva Guinea, pero recién fue notificada en 1993 y no con el nombre de Cyclospora sino que Ashford detalló un organismo con características semejantes a un coccidio. Entre 1986 y 1993 hubo solamente 9 trabajos que enlazaban diarreas importantes en inmunocompetentes, inmunocomprometidos, niños y adultos con un organismo ácido-resistente no identificado que parecía un “gran Cryptosporidium”. Esta nueva entidad fue llamada: Coccidian like body (CLB), Cianobacterium like body, Cryptosporidium muris-like cyst y también se le hizo referencia como esporos fúngicos o especies de Blastocystis.

Un paso decisivo en el conocimiento de este nuevo agente patógeno se logró con las investigaciones en colaboración entre la Johns Hopkin University, Baltimore y el Departamento de Parasitología de la Universidad Peruana “Cayetano Heredia”. Ortega y colaboradores en 1993, lograron la esporulación de los CLB preservados en dicromato de potasio, lo aislaron mediante centrifugación en gradientes discontinuos de sacarosa, luego indujeron la ruptura mecánica y el desenquistamiento con liberación de los esporozoítos por medio de tripsina y taurocolato de sodio. Posteriormente fueron fijados para microscopía electrónica.

Los hallazgos indicaron que se trata de un protozoario coccidio cuyo ooquiste maduro presenta 2 esporoquistes con 2 esporozoítos cada uno, características que lo diferencial diametralmente de otros coccidios del hombre y lo ubican en el género Cyclospora. Luego de este hallazgo, la nueva especie fue llamada Cyclospora cayetanensis.


Morfología.
El ooquiste  inmaduro de C. cayetanensis mide entre 8 µm a 10 µm. Tiene aspecto de esfera no refráctil y en su interior se encuentran numerosos glóbulos refráctiles encerrados en membranas. El ooquiste esporulado es del mismo tamaño pero en su interior aparecen 2 esporoquistes de aproximadamente 4 µm cada una y dentro de cada esporoquiste hay 2 esporozoítos de 1,2 µm de ancho por 9 µm de longitud. Estos esporozoítos tienen un núcleo rodeado de membrana nuclear y el complejo apical característico de los organismos apicomplexa (conoide, anillo polar, rhoptries, microporos).


Ciclo biológico.
El hombre se infecta por la ingestión de ooquistes esporulados (infectantes) que estarían contaminando el agua, frutas y verduras. Los jugos ácidos del estómago ayudan a disolver la pared quística y se produce la liberación de los esporozoítos en el intestino delgado. Como se trata de un parásito intracelular obligado, el esporozoíto se introduce dentro de la célula intestinal donde se alojaría en una vacuola parasitófora

Dentro de la célula intestinal, el esporozoíto comienza una división asexual formando primero el Meronte I (con 8 a 12 merozoítos) y luego el Meronte II (con 4 merozoítos). Los elementos que salen del Meronte II dan lugar a las formas sexuadas o gametocitos. La unión de los gametocitos da lugar a la formación de un ooquiste que cae a la luz intestinal y sale con la materia fecal del individuo infectado.

Los ooquistes de C. cayetanensis son excretados no esporulados y requieren un tiempo fuera del huésped para que la esporulación se produzca. In vitro la esporulación ocurre luego de 5 a 11 días de incubación en agua destilada o en dicromato de potasio al 2,5% a temperaturas entre 25°C y 32°C. 

Estos ooquiste maduros e infectivos ingresarían por la vía oral a un nuevo huésped para continuar su ciclo.


Patología.
Es un parásito de reconocida acción patógena aunque la mayor o menor gravedad del cuadro clínico varía de persona a persona.
El período de incubación de la infección por Cyclospora varía de 2 a 11 días.

Las manifestaciones clínicas en la infección con C. cayetanensis incluyen diarrea acuosa, explosiva que ocurre con modelos cíclicos y alternando con períodos de constipación. Es necesario tener en cuenta que la diarrea puede no estar presente en algunos casos. Cuando aparece, en general dura 3 ó 4 días, desaparece espontáneamente y luego de algunos días se repite con iguales características. Otros síntomas asociados a la infección con este parásito incluyen profunda fatiga, síntomas semejantes a una indigestión, náuseas, dolores abdominales, anorexia, pérdida de peso y vómitos. También suelen presentarse síntomas semejantes a un estado gripal con mialgias, artralgias que en muchos casos preceden a la diarrea. Muchas veces la sospecha de infección se retrasa porque predominan los síntomas de profunda fatiga y anorexia anteceden a los síntomas del tracto gastrointestinal y a la diarrea en el momento en que se accede a la consulta.

Cyclospora cayetanensis
es capaz de infectar a individuos inmunocompetentes e inmunocomprometidos. El inmunocompetentes la infección es autolimitada mientras que en inmunocomprometidos el cuadro clínico suele ser de gravedad y requiere tratamiento.
Estudios histológicos de aspirados de duodeno y yeyuno y biopsias de tejido han permitido demostrar que este patógeno afecta el intestino delgado superior, generando reacción inflamatoria, atrofia de las vellosidades intestinales e hiperplasia de las criptas en el tejido del yeyuno. Los cambios inflamatorios asociados a este parásito pueden persistir aún después de la erradicación del mismo.


Diagnóstico.
El diagnóstico de la infección por Cyclospora está basado en la detección e identificación microscópica de los ooquiste en la material fecal. Estos ooquistes son eliminados al exterior como elementos no esporulados, no refráctiles de 8µm a 10µm con una masa morular grisácea que contiene de 6 a 9 glóbulos refráctiles.

El exámen microscópico directo de la materia fecal fresca o con conservadores como SAF o formol 10% es un primer paso que permite visualizar los ooquistes con las características anteriormente mencionadas. Al igual que los ooquistes de Isospora belli y Criptosporidium parvum, los ooquistes de C. cayetanensis son ácido-resistentes. Por esto pueden ser visualizados con una técnica de coloración ácido-resistente como Ziehl-Nielsen modificada, Kinyoun y Safranina contracoloreada con azul de metileno. Con estas coloraciones los ooquistes de Cyclospora aparecen entre rojo y naranja.

Una característica de este coccidio es que no todos los ooquistes se tiñen de la misma manera y es común encontrar en los preparados teñidos con estas coloraciones ooquistes sin colorear (fantasmas). Otra particularidad de estos ooquistes es que los procedimientos de fijación y coloración hace que algunos se encojan y colapsen los cual puede alterar las características de forma y tamaño  y distorsionar estructuras internas lo que dificulta un correcto diagnóstico.

Visvesvara y colabores (1997) desarrollaron un método de coloración basado en una modificación de la técnica de Safranina. En este método un porcentaje mayor de ooquistes de C. cayetanensis se colorean rojo naranja brillante cuando los frotis de materia fecal en contacto con safranina se calientan en un horno microondas.

La coloración de auramina (Fluorescencia con aureamina) colorea débilmente los ooquistes. Aunque no son coloraciones recomendadas, también pueden visualizarse con Giemsa y coloración tricrómica. Los ooquistes de C. cayetanensis presentan una fuerte autofluorescencia cuando son iluminados con luz ultravioleta a 330-380 nm (365 nm), aunque esta se desvanece con el tiempo.

Dada que la eliminación de los ooquistes es en forma intermitente, el análisis de una sola muestra no es conveniente para efectuar el diagnóstico. Se recomienda realizar una recolección en forma seriada.

Los Ooquistes de Cyclospora también pueden buscarse en aspirados de yeyuno y biopsias intestinales.

Dado que todas las técnicas de diagnóstico anteriormente expuestas requieren de personal entrenado para tal fin y que la clave del diagnóstico es el hallazgo y la identificación de los ooquistes del parásito con morfología intacta, se están desarrollando nuevas técnicas moleculares que ayuden o reemplacen a la microscopía. Una de ellas una reacción en cadena de la polimerasa anidada (nested PCR) que utiliza los únicos 4 primers (CYCF1E, CYCR2B, CYCF3E y CYCR4B) descriptos para amplificar el DNA de Cyclospora. Estos autores asignan a este método una sensibilidad de 62% y presenta el inconveniente que da reacciones cruzadas con ooquistes de Eimeria. Esto no sería inconveniente si se analizan heces humanas ya que parásitos del género Eimeria no se han encontrado en el hombre pero esta técnica no es de utilidad si se aplica a muestras ambientales (frutas, verduras, aguas). Recientemente el agregado de  un paso de análisis de polimorfismo de restricción de los productos amplificados permite utilizar esta técnica para muestras ambientales. 

Con respecto a la serología, algunos estudios permitieron detectar anticuerpos a C. cayetanensis en pacientes infectados cuyo título se incrementó durante la convalecencia.


Epidemiología.
Si bien no se poseen datos concluyentes, se piensa que C. cayetanensis está ampliamente distribuida en todo mundo y ha sido identificada en residentes y en turistas de varias regiones del mundo incluyendo América del Norte, América Central, América del Sur, las islas del Caribe, en el Este de Europa, India, Sudáfrica y sureste de Asia. Se considera endémica en Nepal, Haití y Perú. Personas de todas las edades son capaces de contraer esta parasitosis.

Debido a que se han encontrado en animales ooquistes compatibles morfológicamente con la C. cayetanensis, se ha propuesto que estas especies podrían actuar como reservorios, por lo que la Cyclosporidiosis sería considerada una zoonosis.


Tratamiento.
La droga de elección para el tratamiento de la infección por C. cayetanensis es trimetroprima-sulfametoxazol (TMP-SMZ).