Filarias: Wuchereria bancrofti / Brugia sp / Loa loa / Onchocerca volvulus / Mansonella perstans / Mansonella ozzardi
Se denominan filarias como nombre genérico a un grupo de
nematodos cuyos adultos se localizan en los
vasos linfáticos (Wuchereria
bancrofti y
Brugia sp.), en el
tejido subcutáneo (Loa
loa y
Onchocerca volvulus) y en las cavidades o tejidos
periviscerales (Mansonella
perstans y
Mansonella ozzardi). Los estadios prelarvales (microfilarias)
se encuentran en la sangre o circundando a los adultos. Se transmiten por
insectos dípteros hematófagos.
Presentan dimorfismo sexual. Los machos miden de 20 a 40 mm. Las hembras pueden llegar hasta los 80 mm. O. volvulus es la más grande (400 mm).
Tienen un cuerpo cilíndrico alargado. Pueden medir hasta 300 mm.
Algunas especies (W. bancrofti) poseen vaina y otras no (O. volvulus). La vaina es la cubierta del huevo que se ha alargado.
Las filarias presentan los siguientes estadíos evolutivos: adulto, prelarva (microfilaria) y larva (rhabditoide y filariforme). Los dos primeros se desarrollan en el hospedero definitivo (hombre), mientras que el tercero se encuentra en el hospedero intermediario (dípteros hematófagos).
Los dípteros susceptibles se infectan al succionar sangre del hombre parasitado con microfilarias circulantes o del tejido subcutáneo próximo a la picadura (W. bancrofti, B. malayi, L. loa, M. ozzardi).
Las microfilarias evolucionan en el insecto, atraviezan la pared estomacal y alcanzan los músculos torácicos, donde llegan al estadio de larva. Las larvas sufren dos mudas antes de alcanzar el estadio de larva filariforme o metacíclica, que es la forma infectante. En este estadio migran a la proboscis del insecto. El tiempo de desarrollo en el hospedero intermediario (y vector) es de 1 a 2 semanas.
En el momento de una nueva picadura las larvas filariformes salen a través del cuerpo del insecto y penetran activamente por la piel. Se desconocen las etapas de evolución de las larvas en el hombre, pero se supone que por vía sanguínea llegan a su localización definitiva. El estadio adulto se alcanza en 6 meses a 1 año y puede permanecer en el hospedador durante muchos años.
Al cabo de este tiempo los adultos hembra comienzan la postura de microfilarias (las microfilarias se desarrollan en el útero de las hembras fecundadas). Las microfilarias de W. bancrofti y B. malayi son más abundantes en la circulación periférica durante la noche (periodicidad nocturna) y las de L. loa tienen periodicidad diurna. Esta periodicidad está relacionada con el tipo de vector y la mayor cantidad de microfilarias en circulación periférica se da durante los horarios en que los vectores habitualmente pican.
Cuando por una transfusión o a través de placenta las microfilarias llegan al torrente circulatorio humano, pueden permanecer circulando por años, sin poder continuar su evolución hasta no ser ingeridas por algún hospedador intermediario.
Wuchereria bancrofti:
Los adultos, vivos o muertos, provocan inflamación y obstrucción de los vasos linfáticos, que se agrava por el granuloma que se desarrolla alrededor del gusano debido a la respuesta inmune. Los vasos se vuelven varicosos, provocando edema del territorio correspondiente. Según su evolución se distinguen 3 tipos de infección:
Asintomática
Inflamatoria o aguda: es el cuadro más frecuente. Se observa linfangitis, especialmente en extremidades y genitales, fiebre y compromiso general.
Obstructiva, crónica o elefantiasis: es la forma menos frecuente. Aparece luego de varios episodios agudos. Se produce fibrosis de los vasos linfáticos con edema de los territorios correspondientes (extremidades y genitales), alteraciones de la piel y endurecimiento del tejido subcutáneo.
Onchocerca volvulus:
Los adultos y las microfilarias ocasionan nódulos subcutáneos, con una intensa reacción inflamatoria que evoluciona hacia la esclerosis. Las microfilarias pueden migrar por diversas partes del cuerpo, comprometiendo la piel y el tejido subcutáneo, probablemente como consecuencia de la muerte y liberación de sustancias antigénicas. Pueden localizarse en los ojos y destruir (por acción mecánica y tóxica) tejidos importantes para la visión, incluyendo córnea, iris, cuerpo ciliar y regiones posteriores del ojo. Según su evolución se distinguen 2 tipos de filariasis:
Aguda: se caracteriza por la aparición de nódulos subcutáneos dolorosos (preferentemente en cabeza y cuello) acompañados de edema e intenso prurito. Pueden darse procesos inflamatorios en los ojos con importante pérdida de la visión.
Crónica: se caracteriza por la delimitación de los nódulos. La piel que los cubre se torna verdosa. El compromiso ocular puede llevar a la ceguera.
Mansonella perstans y Mansonella ozzardi:
Los adultos se encuentran enquistados en el tejido retroperitoneal, con escasa reacción tisular.
Epidemiología.
La filariasis está distribuída en zonas tropicales y subtropicales. Las especies encontradas en Argentina (en la zona norte) son Mansonella perstans y Mansonella ozzardi. La mayor parte de las personas parasitadas son habitantes de zonas endémicas.
Las zonas endémicas corresponden a focos con características ecológicas muy diferenciadas, que permiten la presencia y abundancia de los hospedadores intermediarios.
Se debe demostrar la presencia de microfilarias en sangre o en biopsias de tejido. La muestras deben obtenerse teniendo en cuenta la periodicidad de la especie. La demostración de adultos es infrecuente, salvo para O. volvulus.
Intradermorreacción: se usa como antígeno un extracto de Dirofilaria immitis (filaria del perro).
Reacciones serológicas: fijación de complemento, precipitación, hemaglutinación, IFI. Se usan diferentes antígenos provenientes de filaria del perro, microfilarias de O. volvulus, etc.
Update on immunological tests for lymphatic filariasis. Wayne D. Melrose, David D. Durrheim, Graham W. Burgess.