Trypanosoma cruzi
Trypanosoma cruzi se ubica en el Phylum
Sarcomastigophora, Subphylum Mastigophora, Orden Kinetoplastida.
Este parásito se presenta bajo 3 formas morfológicas:
Representan la forma infectiva no replicativa del parásito. Los tripomastigotes presentes en la sangre del hospedero mamífero son denominados tripomastigotes sanguíneos, mientras que aquellos presentes en el intestino posterior del hospedero intermediario (vector) se denominan tripomastigotes metacíclicos
Epimastigote.
Presenta un ciclo evolutivo complejo en el cual intervienen 2 hospederos: un hospedero vertebrado (mamíferos placentarios y marsupiales) y un hospedero intermediario o insecto vector. Con respecto a este último en nuestro medio el más común es el Triatoma infestans o vinchuca pero a lo largo del continente americano existen otras especies de insectos hematofágicos que pueden actuar como vectores de este parásito.
Epidemiología.
El ciclo de T. cruzi puede definirse como domiciliario, peridomiciliario y salvaje. En los ciclos domiciliario y peridomiciliario, intervienen también animales domésticos, como perros, que mantienen los niveles de infección en vinchucas. Este ciclo se desarrolla principalmente en viviendas precarias (adobe) que facilitan la presencia del vector. El ciclo salvaje se desarrolla principalmente con animales salvajes, en mamíferos tanto placentarios como marsupiales. Las cepas de Trypanosoma cruzi aisladas han sido divididas en dos grandes grupos (T. cruzi I y T. cruzi II). El complejo T. cruzi I agrupa cepas provenientes mayoritariamente del ciclo salvaje y suelen tener un menor grado de patogenicidad para el hombre. Las cepas del grupo T. cruzi II provienen mayoritariamente del ciclo domiciliario y peridomiciliario y se pueden clasificar en varios subgrupos de distinto grado de patogenicidad para el hombre.
Patología. Enfermedad de Chagas-Mazza
La enfermedad de Chagas constituye un problema importante para la salud pública en diversos países Latinoamericanos. Es una parasitosis que debe tenerse muy en cuenta debido a la severidad e irreversibilidad de las lesiones cardíacas y de otros órganos, que provocan invalidez y mortalidad entre los grupos económicamente activos.
Incidencia: Existen 100 millones de personas en riesgo de contraer la enfermedad, en 21 países americanos y más de 18 millones de infectados, con una mortalidad de 50 000 casos por año.
Vías de transmisión:
Chagas adquirido:
: es prácticamente asintomático. Hay una disminución de parásitos en sangre, con localización en órganos como corazón, vísceras huecas, SNC y otras vísceras ricas en SRE. Este período puede durar toda la vida del individuo o pasar a la forma crónica de la enfermedad.Período agudo: La gran mayoría de los individuos adquieren la infección sin manifestaciones clínicas evidentes y sólo alrededor del 5% de los infectados hacen la etapa aguda sintomática. El principal signo clínico de este período es el chagoma de inoculación que habitualmente se produce en la cara pero también pude afectar otros sitios. A nivel ocular este chagoma se conoce con el nombre de Complejo oftalmoganglionar o signo de Romaña-Mazza y se caracteriza por ser unilateral y bipalpebral, elástico, de color violáceo. Generalmente los chagomas pueden ir acompañados de fiebre y adenopatías satélites. En este período también puede haber compromiso visceral más frecuente en los niños. Este período tiene una duración variable, de tres a cuatro meses.
Período latente o indeterminado
Periodo crónico: al cabo de 10 años o más de la primoinfección se puede manifestar la patología más grave.
Chagas congénito.
En una embarazada chagásica el Trypanosoma cruzi atraviesa la placenta a los cuatro meses, una vez que los trofoblastos de la placenta se han alterado y permiten el paso de tripomastigotes. Por lo tanto se producen fetopatías y no embriopatías. Puede producirse nacimiento prematuro, el bebé puede nacer con bajo peso o con compromiso general de vísceras, hepatomegalia, esplenomegalia y compromiso del SNC. En algunos casos el bebé puede nacer con peso normal y desarrollar luego hepato y esplenomegalia.
Respuesta del hospedador:
La primera barrera de protección del hospedador son las células fagocíticas de los tejidos, sin embargo, el parásito es capaz de escapar de la vesícula fagocítica y de desarrollarse en el interior de estas células. Es por esto que al comienzo de la infección el número de parásitos en sangre crece en forma exponencial. En un primer momento el mecanismo inmune más importante es la acción de macrófagos.
Entre la primera y segunda semana de infección comienza a producirse IgM. Entre la segunda y tercer semana comienza a producirse IgG con un pico a la sexta semana. La aparición de anticuerpos está asociada con la disminución de la parasitemia. Sin embargo los parásitos nunca son eliminados completamente, ya que existen células infectadas en tejidos profundos que pueden liberar tripomastigotes esporádicamente.
Es importante conocer en que período de la enfermedad se encuentra el paciente para seleccionar la metodología a utilizar.
Si se sospecha que el paciente se encuentra en el período agudo, por ejemplo porque presenta un chagoma de inoculación o sospecha de haber sido picado por una vinchuca o se trata de un hijo de una madre chagásica y el bebé presenta bajo peso al nacer, hepato y esplenomegalia, se buscarán técnicas que permitan el hallazgo de los tripomastigotes en sangre periférica. Entre esta técnicas encontramos:
Gota fresca
Gota gruesa
Extendido de sangre
Strout
MicroStrout
Cuando se sospecha que un individuo puede estar cursando el período crónico de la enfermedad, las técnicas de elección son aquellas que permiten determinar anticuerpos contra T. cruzi en suero, es decir se trata de métodos indirectos.
Técnicas indirectas:
Aglutinación de partículas de látex
Aglutinación directa
Hemoaglutinación indirecta
Reacción de fijación de complemento o reacción de Machado-Guerreiro (en desuso)
Enzimoinmunoensayo (ELISA)
Inmunofluorescencia indirecta (IFI)
Debido al inconveniente de las reacciones cruzadas y la variabilidad antigénica de las distintas cepas, para realizar el diagnóstico serológico es necesario realizar más de una prueba. Se aconseja que entre las 3 pruebas de elección se encuentre la técnica de ELISA y la de IFI. El diagnóstico de certeza positivo o negativo se obtiene cuando hay concordancia entre, al menos, dos pruebas.
Existen 4 técnicas que sirven para ambos períodos, pero varían en su sensibilidad:
- Xenodiagnóstico
- Inoculación en animales sensibles
- Hemocultivo
- Reacción de la polimerasa en cadena (PCR)
Tipificación de cepas:
Trypanosoma cruzi constituye una compleja población de parásitos. Cuando se estudian las cepas aisladas se observa una gran variedad en la morfología, virulencia, distinta susceptibilidad a los agentes quimioterápicos, etc. Esto condujo al estudio de las características bioquímicas e isoenzimáticas de las cepas de T. cruzi. El análisis de isoenzimas por electroforesis o zimodema, ha permitido caracterizar las poblaciones de T. cruzi y relacionarlas con las diferencias sintomatológicas que producen.
A Critical Review on Chagas Disease Chemotherapy. J. Rodrigues Coura, S.L de Castro
Molecular diagnosis of experimental Chagas disease. John Andersson.
El control de la Enfermedad de Chagas en los países del cono sur de América. Historia de una iniciativa internacional 1991/2001 (el capítulo 2 refiere a la experiencia argentina).
American trypanosomiasis (Chagas' disease) and the role of molecular epidemiology in guiding control strategies. Miles MA, Feliciangeli MD, de Arias AR.
Immunopathology of Chagas Disease. Zilton A Andrade.
Links.
Enfermedad de Chagas.
CDC.
http://www.cdc.gov/ncidod/dpd/parasites/chagasdisease/factsht_chagas_disease_Spanish.htm
TcruziDB. Integrated
Trypanosoma cruzi Genome Resource.
http://tcruzidb.org/
GeneDB. Trypanosomes Genome Resource
at
Sanger Institut. http://www.genedb.org/